Sexualidad consciente y biodanza

Por Miguel Sáez

Biodanza y su relación con una sexualidad consciente

 

La sexualidad consciente constituye una de las 5 líneas básicas de la biodanza, al trabajar la ‘Rehabilitación de la sexualidad’.

Aunque creas estar satisfecho/a con tu sexualidad, podrías sentirte, en mayor o menor medida, identificado con los factores que desarrollo a continuación, y que están ampliamente extendidos. Si no fuera así, enhorabuena y ¡que lo disfrutes!

 

Sexualidad consciente, ¿qué condiciona su ausencia?

 

Falta de información / educación

Cuando yo era niño, mi madre cambiaba de canal de TV cuando aparecía una escena erótica. Aprendí de amigos inexpertos, algo más mayores, que a su vez aprendieron de otros amigos inexpertos.
Una chica adolescente tiene habitualmente su primera relación sexual con un chico, que solo sabe que necesita un lugar donde descargar sus tensiones emergentes. Y, de paso, salir de la presión que suele haber en el entorno de los amigos.

Escasa exploración de nuestro cuerpo

Otro condicionamiento de la falta de sexualidad consciente en el caso del hombre un remarcado foco en la genitalidad. Ya sea por tabúes o falta de información. Apenas entiende la sexualidad o el placer sin ella, siendo la meta -el orgasmo- el único objetivo.
En el caso de la mujer que no se produzca una sexualidad consciente viene marcado por una falta de exploración de sus propios genitales. Desde pequeñas son reprimidas si se les ocurre tocarse, porque… eso ‘no se hace’.

Tabú en torno al sexo 

Cualquier fantasía, insatisfacción, problema o disconformidad se ocultan. Por vergüenza a que hablen de ti, porque te vean ‘raro`. Y porque mantener una imagen de una buena vida sexual en nuestro entorno es importante.
Acudir a un especialista produce reticencias, vergüenza, y puede que miedo a que alguien se entere.
Vergüenza de pedir a nuestra pareja / amante lo que deseamos. Por miedo a que  parezca inapropiado. Miedo al rechazo. Creencia de tener que satisfacer al otro a costa de uno mismo.

Cargas masculinas

El hombre tiene un fuerte condicionante en este aspecto, que sufren los dos géneros. Si un hombre no mantiene un determinado tipo de sexo, pierde status. En su juventud, si no ha perdido su virginidad, si no mantiene relaciones un número de veces determinado, pierde reconocimiento entre los amigos.
La mujer, por falta de modelos con que comparar, puede poco más que resignarse y confirmar que ‘todos los hombres son iguales’.

Represión

Culpabilización. Asociación inconsciente con el pecado y lo sucio.
Falta de autopermiso para disfrutar la sexualidad consciente en todas sus dimensiones (que apetezcan).
Modo de vida actual:
Falta de tiempo e ideas para explorar diferentes posibilidades.
Estrés. Falta de deseo sexual. Sexo pobre y pérdida de interés propio o de la pareja, por dicho sexo.

 

Consecuencias

Sexualidad limitada, pobre, básicamente genital.
Falta de conocimiento para tener una sexualidad más rica.
Relaciones sexuales cortas poco satisfactorias.
Insatisfacción, aceptación de las circunstancias por desconocimiento de alternativas, frustración.
Escasez o ausencia de deseo y relaciones sexuales.
Comunicación, expresión del deseo, fantasías…
Mentiras. Infidelidad. Separación emocional de la pareja. Rupturas.

 

Disfunciones

– Frigidez
– Anorgasmia
– Impotencia
– Eyaculación precoz

Rehabilitar la sexualidad es una alternativa que ayudará a tener una vida sexual plena. Rica, natural, honesta, integrada y coherente con uno mismo. Que en lugar de separar, una a la pareja.

Rolando Toro
Beneficios de practicarla:
Aumenta la vitalidad.
Disminuye el estrés.
Potencia la alegría de vivir.
Refuerza el sistema inmunológico.
Despierta la creatividad.
Potencia nuestro coraje y expresividad.
Nos conecta con nuestros deseos mas profundos.
Estimula y sensibiliza los sentidos.
Mejora las relaciones sociales.
Integra nuestra afectividad.
Nutre nuestros vínculos afectivos.
Desarrolla nuestra capacidad de expresar y de poner límites.
Nos conecta con el placer, con la solidaridad y con la vida.

 

El sistema Biodanza tiene su origen en la vida y obra de Rolando Toro Araneda; educador, psicólogo, antropólogo y poeta chileno que, tras 40 años de investigación vivencial y teórica en diversas áreas de conocimiento, logró desarrollar una propuesta integradora para despertar los potenciales del ser humano.

 
Como cuenta uno de sus hijos, Rolando Toro “no creó la Biodanza, sino que se encontró con ella […] después de un largo caminar, iniciado desde su juventud, motivado por su búsqueda de comprender la grandeza humana. […] los conceptos claves del sistema Biodanza surgen de los intentos que Rolando Toro tuvo toda su vida: conocer los potenciales universales del ser humano y proyectar este conocimiento en un camino, una forma, un sistema operativo para desarrollar las capacidades de cada persona, sin importar su cultura o biografía”

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